¿Debemos dejar llorar a nuestros bebés?
Reflexión sobre el apego, la positividad y los riesgos de la perfección
La Crianza o Educación de los Hijos es un proceso Agotador
Hace dos semanas en una clase de maestría una de mis alumnas compartía sobre lo agotador y extenuante qué son los primeros meses de crianza de un bebé. El comentario surgió porque ella sentía una necesidad inmensa por dormir. Por atender a su bebé estaba durmiendo muy poco y obviamente se sentía sumamente agotada.
De paso comentó, que su esposo le sugería dejar llorar al bebé sobretodo por las noches para que poco a poco se acostumbrara a dormir un mayor número de horas. No sé si soy fiel al comentario, pero me dio la impresión de que mi alumna sentía que debía atender todas las demandas de su bebé y no dejarlo llorar y por tanto no está muy de acuerdo con la estrategia o la sugerencia de su esposo de dejar que el bebé llore de noche a fin de que se vaya acostumbrando a dormir más horas.
Internamente yo pensaba que me sentía más de acuerdo con el esposo, sin embargo hay muchísima evidencia científica y una tendencia actual promover que se atienda todas las demandas del bebe. Esta idea viene por muchos estudios que hablan del apego y los traumas que pueden generar en un bebe. Por lo tanto hay un gran miedo a crear una herida o trauma al bebe si se le deja llorar. En un pasado no muy lejano, cuando yo era pequeño... estoy casi seguro que mis padres y adultos de mi infancia no dudarían en dejar dejar llorar a un bebé por la noche. Me atrevo a suponer que argumentarían que se educa a un hijo desde los primeros meses enseñándole a dormir en sus horas de sueño y en su propio cuarto.
Dicho esto, mi comentario hacia mi alumna como maestro fue tratar de ser equilibrado y sobre todo darle alguna guía porque sentí que estaba muy agobiada con el tema. Y como personalmente creo que un poco de llanto no puede hacerle daño, ni trauma a un bebé mi comentario fue el siguiente:
Un primer acercamiento a qué hacer ante el llanto de un bebé
“El dilema de todo padre y madre obviamente, es hasta donde y como ir permitiendo que el niño vaya aumentando sus horas de sueño por la noche. Por un lado nadie quiere crear un trauma para su hijo, pero por otro sabemos que más horas de sueño equivale a más desarrollo y más crecimiento para el ebebe. Lo que nos lleva al gran dilema de cómo, cuándo y hasta dónde comenzar a dejar que llore para que vaya tomando sus horas de sueño” En otra palabras, no quise influenciar su decisión por mi opinión personal.
Aún así, minutos después de este comentario volví a comentar sobre el tema y recuerdo haber sugerido que bien podría probar poner un colgante en el cuarto de su hijo. Por lo que no pude evitar meter mi opinión personal aunque fuera de una manera más sutil.
Mi confesión sobre mi postura personal
Comento todo esto porque siempre en las relaciones humanas cada uno trata de imponer sus ideas a la otra persona y aunque yo me daba cuenta que no estaba de acuerdo e intentaba no tratar de imponer ni forzar, es inevitable que transmitía el mensaje de que no estaba de acuerdo totalmente en... atender a un niño todo el tiempo y en todo momento. Es más ahora que lo estoy escribiendo me doy cuenta que me causa incluso un poco de malestar y molestia aquellas mamás que son extremadamente atentas… No quiero parecer un pesado, solo quiero dar un poco de honestidad, ya que claramente no pude ser tan objetivo como hubiera querido.
No voy a profundizar más porque sería casi un tema de análisis personal, simplemente me voy concentrar en ser honesto para lo que voy a decir a continuación. Quisiera dar información científica de autores reconocidos y de ahí desprender un tema personal que me interesa muchísimo.
La teoría del apego: un enfoque actual. Libro de Mario Marrones
Ahora si voy a entrar en materia y justamente hoy revisando algunos temas llegó este artículo a mí y me acordé de esta situación porque creo que aporta luz y siempre es bueno si uno no queda satisfecho en la respuesta que dio como es mi caso, darme la oportunidad de estudiar y aprender más.
Transcribo textual de la página www.aperturas.org una reseña del libro “Una Teoría del Apego: Un Enfoque” de Mario Marrones sobre la teoría del apego de John Bowlby
“Mary Ainsworth,... infirió de su trabajo de investigación que lo que más importa para determinar una vía de desarrollo es la respuesta sensible del cuidador... Durante la infancia, la respuesta sensible de los padres incluye notar las señales del bebé, interpretarlas adecuadamente y responder apropiada y rápidamente. La falta de sensibilidad, por el contrario, puede o no estar acompañada de una conducta hostil o desagradable por parte del cuidador. Existe cuando el cuidador fracasa en leer los estados mentales del bebé o sus deseos o cuando fracasa en apoyar al bebé en el logro de sus estados positivos o deseos” (pág. 43).
Mary Ainsworth y John Bowlby: una teoría del apego
Mary Ainsworth fue una psicóloga estadounidense reconocida por su estudios sobre el apego y trabajó con Bowlby sobre este mismo tema. Puedes encontrar un excelente video sobre uno de sus experimentos más famosos “The Strange Situation” sobre cómo reaccionan bebés de 1 año de edad a la presencia y ausencia de la madre y de una extraña. https://youtu.be/m_6rQk7jlrc
Entonces derivado de los estudios de Ainsworth podemos entender que la respuesta “sensible” de la madre para el caso que nos interesa es fundamental para el APEGO SEGURO. Lo que quiere decir que Sí es importantísimo que la madre atienda los estados mentales del bebé y sus deseos.
Ahora viene la parte difícil, cómo podemos aplicar este estudio al caso práctico de si se debe atender todas las veces que llora un bebé o si dejarlo llorar sería No ser sensible a las necesidades del bebé. Desafortunadamente no soy experto en el tema, porque tendríamos que responder:
- ¿El llanto del bebé siempre implica una necesidad o deseo?
- ¿Podemos suponer que el bebe llora a veces por motivos que no necesariamente son necesidades a ser satisfecha?
- ¿Existe algún estudio sobre el impacto ulterior en el desarrollo del bebe en relación a atender a todos sus llantos?
En realidad no lo sé y no puedo responder estas preguntas, más bien me voy a mover hacía la siguiente hipótesis:
- Suponiendo que el bebé siempre llora por una necesidad o deseos, los estudios de Ainsworth sugeriría que es mejor atender de manera sensible al llanto del bebé que no hacerlo.
- Pero, y aquí viene mi punto. Sería igual de favorable al desarrollo hacerlo SIEMPRE o solo EL MAYOR NÚMERO DE VECES.
Mi hipótesis sobre la Teoría del Apego tocada por la Positividad
Para mí, esta es la parte que hace la diferencia entre una sociedad positivista en el sentido de Byung Chul-Han y su libro sobre la sociedad del rendimiento y una sociedad postmoderna realmente saludable.
No cabe duda que los estudios sobre el apego han demostrado que es imprescindible ser sensibles a las necesidades del bebé para lograr un apego seguro, un autoestima saludable y un desarrollo psicológico que favorezca las posibilidades del ser humano, en contraparte con alguna creencias de mi infancia dónde se creía que dejando llorar a un niño se le pasaría y de paso se haría más fuerte.
Sin embargo, como sucede con la mayoría de las tendencias actuales las “occidentalizamos” y eso quiere decir que las metemos a la exprimidora de la positividad para extraer y quitar toda posible negatividad. Entendiendo como positivo, ser sensible a, y como negativo, ser insensible a. De manera que la teoría del apego se ha “optimizado“ para que la llevemos a un nivel de rendimiento tal, que asumamos que ser sensible es, SIEMPRE SENSIBLE y si acaso se nos pasara alguna vez; atender las demandas del bebé nos sentimos responsables por el daño que pudiera sufrir.
Con esto logramos instrumentalizar lo que Han llama: la sociedad del rendimiento. Madres y Padres que se esfuerzan hasta el agotamiento en cumplir todas y cada una de las necesidades de sus bebés. Si lo logran, terminarán exhaustos y si no lo logran terminan culpabilizados. En ambos casos, dice Han, este es el motivo de que las enfermedades de nuestro tiempo acaben en Burnout (agotamiento) o en depresión (autoderrota y culpa).
Como conclusión podemos decir que en nuestro afán de no cometer los errores del pasado, estiramos la línea de lo saludable hasta tal extremo de rendimiento que no solo deja de funcionar lo maravilloso de la teoría del apego… sino que mi intuición es que podemos comenzar a crear nuevos problemas psicológicos que nunca habían existido.
¿Qué quiero decir con la exprimidora de la negatividad?
Que no creo que haya habido en la historia una época donde se atendieran con tal perfección las demandas de necesidad y deseos de nuestros bebés.
¿Será entonces, que la perfección en proporcionar atención, cuidados y retroalimentación positiva a nuestros bebés pudiera ser perjudicial? ¿Es acaso la negatividad, algo que pueda estar relacionado con la resiliencia, la fuerza, la conservación y la inmunidad (siguiendo a Han) necesaria para afrontar los retos de la vida? Mi hipótesis es que sí… en el afán de evitar los daños causados por el descuido negligente y mal entendido de muchos padres y madres, nos desbordamos en un desenfreno contrafóbico de dar tal perfección a los cuidados y las necesidades de los niños y niñas que les negamos muy probablemente las dosis de imperfección o negatividad tan necesaria para capacitarnos en superar los pequeños grandes retos de la vida.